El sueño: el “nutriente” olvidado del rendimiento y el bienestar

(y cómo usar la melatonina de forma inteligente para reajustar tu descanso)

En el mundo del rendimiento —desde atletas de alto nivel hasta personas activas en su día a día— hay algo que se subestima de forma sistemática: el sueño.
No las proteínas. No los suplementos. No el entrenamiento. El descanso.

Al trabajar con personas muy exigentes física y mentalmente, aparece siempre el mismo déficit: lo que algunos expertos llaman “Vitamina Zzz”. No es una pastilla. Es dormir bien… y no lo estamos haciendo.

Dormimos menos de lo que creemos (y lo pagamos caro)

Más del 40 % de los adultos duerme menos de lo recomendado. El estrés diario, los horarios irregulares y la exposición constante a pantallas están desalineando nuestro reloj interno.

En adolescentes y adultos jóvenes el problema se agrava:

  • El ritmo circadiano tiende a alargarse

  • La luz de celulares y tablets retrasa la sensación natural de sueño

  • Las obligaciones sociales (trabajo, estudio, entrenamientos) obligan a despertarse antes

El resultado es un déficit crónico de sueño, incluso en personas “disciplinadas”.

Y no, esto no afecta solo a personas sedentarias.

El impacto real de dormir mal

Dormir poco o mal no solo te hace sentir cansado. A nivel fisiológico:

  • Disminuye la atención y el tiempo de reacción

  • Afecta la memoria y la toma de decisiones

  • Reduce la función inmune

  • Altera hormonas clave relacionadas con el metabolismo y la recuperación

En contextos de alta exigencia, el impacto es aún más claro:

  • Menor rendimiento físico

  • Mayor percepción de esfuerzo

  • Mayor riesgo de lesión

  • Menor capacidad de recuperación

Dormir mal no te hace “resistente”. Te vuelve vulnerable.

Entonces… ¿por qué no simplemente usar pastillas para dormir?

Aquí hay que ser claros.

Muchos somníferos de venta libre o con fórmula médica:

  • Generan sensación de “resaca” al día siguiente

  • No están pensados para uso prolongado

  • Pueden afectar la claridad mental, la coordinación y la memoria

Especialmente en adultos mayores, se han asociado con efectos secundarios no deseados.

Por eso, cada vez más expertos miran hacia estrategias que apoyen al cuerpo, en lugar de forzarlo.

Dormir mejor es un sistema, no un suplemento

Aquí viene la verdad incómoda:
ningún suplemento funciona si el entorno manda señales opuestas.

Para que la melatonina tenga sentido:

  • Baja la luz en la noche

  • Evita pantallas al menos una hora antes

  • Mantén la habitación fresca

  • Usa textiles suaves y cómodos

  • Sé consistente con tus horarios

El cuerpo responde a la coherencia.

El descanso como ventaja silenciosa

Dormir bien no solo mejora el rendimiento físico.
Mejora cómo piensas, cómo decides, cómo reaccionas y cómo te relacionas.

Ya sea en el deporte, en el trabajo o en la vida diaria, el descanso de calidad es una ventaja que pocos están aprovechando.

En Favre creemos que el sueño no se fuerza ni se improvisa.
Se diseña, se respeta y se convierte en un ritual.

Porque cuando duermes mejor, todo lo demás funciona mejor.

Siente la diferencia. Empieza por tu descanso.

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